El TDAH también es un problema de reloj:
lo que la cronobiología nos está señalando
Dr. Francisco Javier Cruz Aviña
Alta especialidad en psiquiatría de enlace
Maestría en TCC
Cuando un paciente con TDAH nos dice que no puede dormir, que se activa en la noche, que por las mañanas funciona a la mitad, tendemos a leerlo como parte del cuadro o como un efecto del estimulante. Rara vez lo leemos como lo que también puede ser: una disfunción del ritmo circadiano. Un artículo publicado recientemente en Frontiers in Psychiatry propone que es hora de cambiar eso.
Los números no son menores
Hasta el 80% de los adultos y el 82% de los niños con TDAH presentan insomnio o alteraciones significativas del sueño. El 73-78% tiene un ciclo sueño-vigilia retrasado. Y los marcadores biológicos lo confirman: el inicio de melatonina en penumbra (DLMO) llega con un retraso de 45 minutos en niños y 90 minutos en adultos con TDAH, en comparación con controles.
A esto se suman ritmos de cortisol aplanados y retrasados, volumen pineal reducido, y una expresión debilitada de los genes reloj BMAL1 y PER2. No estamos hablando de un paciente “trasnoñador”. Estamos hablando de una desregulación biológica consistente y medible.
¿Y si tratar el reloj mejora el TDAH?
Aquí es donde el artículo se pone interesante. Los estudios de intervención muestran que adelantar la fase circadiana tiene efectos reales sobre los síntomas:
• Melatonina a dosis bajas (0.5–3 mg): avanzan el DLMO entre 44 y 88 minutos. En seguimientos a largo plazo, 71% reportan mejora en conducta y 61% en estado de ánimo.
• Fototerapia matutina: combinará con melatonina produjo el mayor avance de fase (~2 horas). En invierno, el adelanto circadiano fue el predictor más fuerte de mejora en escalas de TDAH.
• Intervenciones conductuales del sueño: en un ensayo aleatorizado con 244 niños con TDAH, dos sesiones de psicoeducación sobre sueño mejoraron los síntomas, el funcionamiento y la calidad de vida a 6 meses.
Una ruta clínica práctica
Los autores proponen una ruta conductual como primer paso, antes de recurrir a fármacos circadianos. En términos concretos, esto significa:
• Hora de despertar fija todos los días, sin excepción
• Exposición a luz brillante en la mañana (idealmente natural o lámpara de 10,000 lux)
• Restricción de luz azul por la noche (pantallas, luces blancas)
• Ejercicio preferentemente en la mañana
• Sin café después de las 15:00, sin siestas tarde
Si hay evidencia o sospecha de retraso de DLMO, melatonina a dosis bajas (0.5–3 mg) administrada 1–2 horas antes del sueño deseado.
Llevamos años tratándole el sueño al paciente con TDAH de forma tangencial: ajustando el horario del estimulante, recomendando higiene de sueño genérica, a veces añadiendo un hipnótico. La evidencia que se acumula sugiere que hay algo más estructural ahí, y que atenderlo de manera intencionada podría ser parte del tratamiento, no solo un complemento.
¿A qué hora se duerme tu paciente con TDAH? ¿A qué hora se despierta? ¿Alguna vez se lo habías preguntado con esta intención?
Referencia:
Luu B and Fabiano N (2025) ADHD as a circadian rhythm disorder: evidence and implications for chronotherapy. Front. Psychiatry 16:1697900. doi: 10.3389/fpsyt.2025.1697900





